miércoles, 14 de octubre de 2015

No sabéis lo bonita que se ve

No sabéis lo bonita que se ve.

De verdad que no sabéis lo bonita que se ve bajo la luz de la luna, donde los brillos la bañan la cara, donde la luz lunar se junta con su luz propia y se fusionan en una. No sabéis lo bonita que se ve. Lo brillante y reluciente que es. 

No sabéis lo bonita que se ve.

De verdad que no sabéis lo bonita que se ve durante el día, cuando los rayos del sol la iluminan y la rejuvenece esa energía alegre e imparable que siempre posee. Cuando el día la envuelve en una suave y delicada felicidad. Cuando desprende amor, y va dejando un poquito de él en cada cosa que hace.

No sabéis lo bonita que se ve, cuando se dedica a sus pasatiempos. Y tiene miles, porque nunca se cansa de aprender, nunca se cansa de crear, nunca se cansa de querer. Porque tiene tiempo, todo aquél que invirtió en su familia, en sus amigos y hasta en desconocidos. Tiene ese tiempo que empleó y que la ha sido devuelto en cantidades triplicadas. Porque ella lo aprovecha. Aprovecha todos y cada uno de los segundos de sus días. Y no sabéis, realmente, lo bonita que se ve haciendo todas esas cosas que hace.

No sabéis cuánto amor le pone a la receta del bizcocho, o de la empanada, o de la tortilla de patata. No sabéis cuánto amor le echa junto la harina, junto la carne, o junto los huevos. Y es que siempre la sobra un poquito para repartirlo en cada receta de cocina que pone en práctica, o cada una que inventa. Porque es una chef excelente, sin más formación que la experiencia y la imaginación. Y no sabéis qué tan bueno la sale, qué tan bien sienta, ni qué tan bonita se ve ella cocinando.

La pena que siento de que no lo sepáis y nunca lo averiguaréis. Porque ella es única, es especial, y se ve tan bonita cada día, a cada momento... Aunque no se haya arreglado y se haya vestido con sus ropas coloridas, aunque acabe de despertar y continúe tumbada y tapada con una manta gruesa, aunque sufra y se lo calle y te brinde su más preciosa sonrisa. Ella siempre se verá bonita. Porque para verse así, sólo necesita ser ella misma: su bondad, su amor, su felicidad, su empatía, su generosidad... No habrá alguien como ella, no tendrán su misma luz.

No sabéis lo bonita que se ve, cuando se asoma a la ventana a saludarte o despedirte, siempre con la sonrisa puesta.

No sabéis lo bonita que se ve. Siempre.

1 comentario:

  1. Leer los textos uno a uno, disfrutando de cada palabra e intentando elegir el que más me gusta. Todos me emocionan de forma diferente, pero lo hacen. Despiertan sentimientos de alegría, tristeza, melancolía... que aunque estas ultimas son las menos queridas, es mejor que nada. Y darme cuenta de que es imposible colocar en un podio a ninguno de ellos porque todos son mis favoritos. Eso solo lo consigue una persona, tú. Genial niña.

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